Resulta bastante difícil resumirse en algunas palabras... Bueno, lo voy a intentar!
Nací en Paris y desde chiquita, me ha gustado la danza y la música. A los 4 años, empecé la danza rítmica y el hecho de ponerme cada miércoles
el tutu rosado me llenaba de orgullo! Seguí en este camino y estudié durante varios años la danza clásica. Al llegar a la adolescencia,
probé un poco de modern jazz y de barre à terre. Después de mi bachillerato, hicé estudios de ciencias políticas, de economía internacional
y de español. Empecé mi vida profesional en Bruselas y luego la seguí en América Latina donde siempre había soñado con vivir un tiempo allí.
En 1998, nació en mí una verdadera pasión para el flamenco. Estudié con Sandra Claren en Chile, con Marisa Cura en Argentina y tomé varios
talleres intensivos de danza flamenca con grandes bailaoras tales como Eva la Yerbabuena o Soledad Barrio. En 2002, fue a Sevilla para la
bienal de flamenco y disfruté cada momento de cada clase que tomé y espectáculo que ví! Simultáneamente, gracias a Angela Rega en Chile, hice un
encuentro muy emocionante con la danza oriental -también llamada raqs sharqi o danza del vientre. Enseguida, me fascinó la expresividad,
la femineidad y el refinamiento que esta danza posee y proyecta. Luego, tomé clases con Paula Lena en Buenos Aires y fui completando
mis estudios con Leila Haddad, Zizou, Hossam y Serana Ramzy, Farida Fahmy entre otros.
Sintiéndome cautivada tanto por el flamenco como por la danza oriental, me surgió de manera espontánea la idea de fusionar estos dos géneros.
Todo ocurrió de una intuición mía que rápidamente se fue transformando en mi voluntad, la de acercar estas dos danzas -que tienen tanto
que ver entre ellas- para ir creando una forma nueva y original de danza. Decidí bautizarla Flamenco Descalzo®.
Añadí Descalzo a Flamenco para ir enfatizando las raíces moras y gitanas del flamenco, asumiendo claramente el carácter heterodoxo
de esta danza fusión. Fascinada por el tema de las migraciones de las poblaciones gitanas o rroms
(más conocido bajo el nombre de Gypsy trail o Romany trail),
empecé a estudiar su imenso impacto en la música y la danza. Esta investigación va nutriendo mi trabajo creativo y las danzas gitanas
se insertan naturalmente en el Flamenco Descalzo y lo enriquecen, no solamente gracias a sus movimientos sino también a su espíritu nómade
y de libertad.
Con gusto e interés, sigo capacitándome teniendo en la mente la idea de ir arraigando el Flamenco Descalzo.
Llegando a Londres, he tomado clases con Suraya Hilal y Alessandro el Bascioni (Hilal Dance), con Jo Wise (belly dance).
Cada verano, participo de la escuela de verano de la Raqs Sharqi Society donde se ofrece una enseñanza variada y de mucha cualidad.
Aprovecho la organización en Inglaterra de Festivales tales como Fantasia y Majma para tomar parte en cursos de perfeccionamiento,
especialmente en danzas folclóricas. Seguí con mucho placer un taller intensivo de danzas tunecinas dirigido por Nadia Saiji en Paris.
Descubrí la vitalidad de las danzas Amazigh (bereberes) de África del Norte gracias a la fabulosa Amel Tafsout.
Disfruté enormemente con Miriam Szabo en Bruselas bailando el llamado Gypsy duende. De vez en cuando, hago incursiones hacia las danzas de la India
y siento que la danza Kathak y el flamenco tienen un parentesco obvio. Voy aprendiendo con Simona Jovic, la cual nos facilita el acceso al mundo de
las danzas del pueblo rrom. En enero 2007, participé de un viaje a Rajastán cuyo objetivo fue descubrir la danza Kalbeliya.
Que linda experiencia fue ver, compartir, aprender y bailar con algunas personas de la comunidad nómada Sapera que viven a los alrededores de la pequeña
ciudad de Pushkar! Durante el verano 2007, fue a Serbia para aprender a bailar los Kolos y sobre todo el Cocek, la danza rrom del sur de los Balcanes.
Un viaje de estudio lleno de gozo y alegría. Otra excelente experiencia de terreno!
(Las reseñas de viaje se encuentran en inspiración).
Hace varios años ahora que doy clases de Flamenco Descalzo. Teniendo ganas de transmitir ciertos conocimientos adquiridos,
empecé a enseñar en Buenos Aires, ciudad donde viví cinco años antes de establecerme en Londres al inicio del 2005.
Trato de regresar a Buenos Aires, al menos una vez al año, para seguir compartiendo el Flamenco Descalzo con mis primeras alumnas que,
con mucho cariño, califico de históricas! En mis clases, me encanta recurrir a posturas de yoga y ejercicios de pilates
con el fin de ayudar a refinar posturas.
Con un afán por la música y los ritmos, trato de transmitir este gusto a mis alumnas a través de ejercicios-juegos de apreciación
musical. Mi método de enseñanza radica en alternar secuencias coreográficas y momentos de improvisación.
Mi objetivo como profesora, o mejor dicho facilitadora, es crear las condiciones para que mis alumnas puedan aprender y asimilar mientras viven momentos
de bienestar, de libertad y de vitalidad gracias a su danza.
Valérie Romanin